Una ola que cierra más rápido de lo previsto, una tabla que rebota, la barra que se escapa de las manos. En kitesurf basta un instante para que la sesión perfecta se transforme en un golpe serio en la cabeza. Por eso el casco de kitesurf no es un accesorio “para miedosos”, sino uno de los elementos clave para poder forzar, probar nuevos trucos y afrontar el viento Salento o cualquier otro spot del Mediterráneo con la mente libre. Quien frecuenta los mejores spots de kitesurf Italia lo sabe: hoy los cascos son ligeros, cuidados en el diseño, a menudo incluso estilosos. Sobre todo, están pensados para el impacto con el agua, distinto al del asfalto o la nieve. Este artículo repasa los mejores cascos y cascos de kitesurf del 2026, pero sobre todo te ayuda a entender qué modelo elegir según tu nivel, el tipo de spot y las condiciones en las que te gusta salir.
Entre cascos integrales, abiertos y modulares, modelos freeride y versiones más minimalistas para el freestyle, la elección puede parecer un laberinto. En realidad bastan pocos criterios claros: materiales, certificaciones, sistema de ajuste, compatibilidad con protecciones o accesorios (como los porta walkie talkie usados en las mejores escuelas de kitesurf). Ya sea que estés empezando un curso de kitesurf en Lecce, planeando tus vacaciones de kitesurf entre Adriático e Ionio o recorriendo los mejores spots kitesurf Italia, el casco correcto cambia la forma en que vives el agua: más control, más coraje, más margen para equivocarte sin hacerte daño. El objetivo aquí es sencillo: hacer que salgas al agua con un casco que te olvides de llevar puesto, pero que haga su trabajo cuando las cosas se complican.
En breve
- El casco de kitesurf es esencial: protege de impactos con la tabla, la barra, el fondo y otros riders, sobre todo en spots concurridos.
- Existen tres grandes familias: integrales (máxima protección), abiertos (más ligeros y ventilados), modulares (configurables según la sesión).
- Materiales y certificaciones marcan la diferencia: elige cascos con carcazas ligeras pero robustas, con homologaciones específicas para deportes acuáticos.
- El ajuste es crucial: sin una regulación precisa, incluso el mejor casco pierde eficacia y resulta molesto en el agua.
- Los modelos 2026 ofrecen colores de alta visibilidad, forros desmontables y accesorios como porta radio, ideales para kitesurf para principiantes.
Casco Kitesurf 2026: por qué se ha vuelto indispensable en cada spot
Quien frecuenta desde hace años los principales spots kitesurf Puglia lo nota enseguida: respecto a algunas temporadas atrás, el número de riders con casco se ha disparado. No solo quienes están aprendiendo, sino también quienes saltan alto, foilan o navegan strapless en días de Maestrale fuerte. No es una moda: es la respuesta natural a spots cada vez más llenos, tablas más performantes y a un nivel medio que sube. ¿El resultado? Más maniobras, más velocidad, más cruces, por tanto más riesgo de choques.
Muchos llegan al kitesurf Salento después de ver videos idílicos: mar turquesa, viento side-on, líneas perfectas en flat. Lo que no se ve es la barra que golpea la frente tras una rotación mal hecha, la tabla twin-tip que vuelve como un boomerang en un crash o la planeada fuera de control hacia un grupo de riders sotavento. Un casco kite bien elegido absorbe estos errores y los convierte en pequeñas lecciones, no en recuerdos de urgencias.
En los cursos de kitesurf más serios de Italia, desde kitesurf Lecce hasta kitesurf Taranto, el casco ya es estándar desde la primera lección en body drag. La razón es simple: el debut en el agua a menudo ocurre en spots con viento fuerte, olas confusas y tráfico mixto entre principiantes y riders experimentados. El casco reduce el miedo a hacerse daño, deja más espacio a la concentración sobre la posición del cuerpo, el control de la barra y el primer water start. Cuando no tienes que preocuparte por la tabla que golpea la cabeza, aprendes más rápido.
En 2026 la tecnología de los cascos de kitesurf ha dado un gran salto. Las carcasas son más ligeras, los materiales internos drenan el agua mejor que antes, los sistemas de cierre no se abren por accidente con ráfagas. Las marcas han entendido que el rider quiere protección sin perder la sensación de libertad. Por eso han aumentado los modelos de diseño minimal, pero con homologaciones serias para impactos en ambiente acuático.
Otro factor a no subestimar es la visibilidad. En los dos mares de Salento, sobre todo en el kitesurf Adriático cuando entra el Grecale y el cielo se pone gris, un casco amarillo, lime o naranja vivo hace que el rider sea mucho más fácil de localizar. Esto ayuda a los instructores a seguir mejor a los alumnos y a los compañeros a mantener las distancias de seguridad. En momentos críticos, donde la board se escapa o el kite cae en una zona concurrida, saber siempre dónde están los demás reduce muchísimo los riesgos.
La verdadera revolución, sin embargo, es mental. En el mundo del surf clásico todavía existe resistencia al casco por cuestiones de estilo. En el kitesurf, gracias a una cultura de la seguridad más arraigada, el casco se percibe como parte natural del equipamiento, al mismo nivel que el arnés. Cuanta más libertad quieras con el kite, más sentido tiene blindar la cabeza. Esto vale en los lagos del norte, en los canales ventosos del sur y, por supuesto, en los spots ventosos de las Puglie, donde una racha seca puede voltear en un segundo una situación aparentemente bajo control.
En síntesis: hoy el casco no sirve solo para “estar tranquilo”, sino que es el pasaporte para subir el listón con seguridad, desde las primeras salidas hasta las maniobras avanzadas.
Casco kite y progresión: cómo cambia tu forma de aprender
Imagina a Luca, 35 años, llega a un curso de kitesurf en el Jónico. Es deportivo pero nunca ha manejado un kite. Las primeras lecciones le generan una mezcla de entusiasmo y temor, sobre todo cuando ve el ala tirar fuerte en las rachas. Con un casco bien ajustado, la cabeza sale de la lista de sus preocupaciones. Sabe que, si se equivoca y la tabla se le va hacia la cara o si choca con un compañero en agua baja, tiene una barrera más.
El resultado es evidente ya después de unas horas: Luca se atreve más, prueba water starts más decididos, no frena su progresión por miedo a caerse. Este es el verdadero impacto del casco para quien quiere aprender kitesurf de forma eficaz. No se trata solo de reducir las consecuencias de un accidente, sino de quitar de la cabeza esa vocecita que dice “y si me hago daño?”. Cuando la mente está menos ocupada por la ansiedad, el cuerpo se coordina mejor, los movimientos se vuelven más fluidos y el aprendizaje se acelera.
En los kitesurf para principiantes, especialmente en escuelas activas entre kitesurf Ionio y Adriático, muchos instructores usan también accesorios como el porta walkie talkie para casco. De este modo pueden dar indicaciones en tiempo real: “Cierra un poco la mano trasera”, “Empuja más con los talones”, “Deja correr la tabla”. Un sencillo soporte de plástico montado en el casco, como los propuestos por marcas técnicas dedicadas a los deportes acuáticos, se transforma en un aliado potente para corregir errores al vuelo.
La progresión cambia también para quien ya es autónomo. Quien entra en el mundo del freestyle, del big air o del foil a menudo necesita un margen psicológico extra para afrontar crashes contundentes. Un casco integral o semi-integral ofrece esa protección que permite probar rotaciones con más decisión o bordes a toda velocidad sin frenar en el último segundo por miedo a la caída. La cabeza está protegida, la atención se desplaza a la técnica, y la curva de crecimiento se vuelve más empinada.
Aquí el punto es claro: cuanto más confías en tu equipamiento, más puedes concentrarte en el viento, la ola y la línea a seguir.
Tipos de casco kitesurf: integral, abierto, modular
Antes de mirar modelos y precios, hace falta entender realmente qué cambia entre los distintos tipos de casco kitesurf. No todos los cascos son iguales, y sobre todo no todos son adecuados para el mismo estilo de riding. Quien apura y entra al agua con un casco de bici comete un doble error: por un lado sacrifica la seguridad, porque no está pensado para impactos en ambiente acuático; por otro lado pierde confort, porque el casco se llena de agua, pesa y se mueve donde no debe.
El mercado 2026 ofrece tres macro categorías principales: integrales, abiertos y modulares. Cada una cubre necesidades diferentes y tiene pros y contras bien precisos.
Cascos integrales: protección total para condiciones exigentes
Los cascos integrales cubren toda la cabeza y a menudo protegen también el área de las orejas, con una estructura más envolvente. Son ideales para quien busca la máxima seguridad: principiantes en spots llenos, riders que afrontan olas importantes o quienes se lanzan a trucos aéreos agresivos, sobre todo en el mejor spot kitesurf Italia donde el viento puede subir rápidamente. La sensación es similar a la de un casco de skate “cerrado”, pero aligerado y optimizado para el agua.
La desventaja principal es el peso ligeramente superior y una ventilación menor. En verano, en jornadas de calor intenso, se puede notar más calor, aunque los modelos recientes mejoran mucho en este aspecto. La ventaja es que, en caso de colisión lateral o caída sobre fondo poco profundo, la cabeza queda realmente protegida. Para quien sale frecuentemente con viento fuerte y chop irregular, no es un detalle menor.
Cascos abiertos: ligereza y libertad de movimiento
Los cascos abiertos son los que más se ven en las playas, sobre todo entre quienes disfrutan del freeride ligero, el estilo old school o el surfino strapless en olas de tamaño medio-pequeño. Protegen bien la parte superior y posterior de la cabeza, permanecen ligeros y ofrecen una ventilación óptima. En la práctica, después de pocos minutos parece casi que no los llevas puestos. Para quienes hacen vacaciones de kitesurf en Puglia o recorren spots cálidos del Mediterráneo, esa sensación de aire en la piel es un gran plus.
El compromiso es una protección algo inferior en los laterales, sobre todo si navegas en spots con fondos rocosos o con mucha gente alrededor. Por eso muchos instructores los recomiendan a riders ya autónomos, que saben manejar las distancias de seguridad y tienen buena consciencia del espacio en el agua. Para quien frecuenta a menudo el kitesurf Adriático con chop corto y tablas que saltan por todos lados, un modelo abierto pero con buena cobertura posterior puede ser la vía intermedia ideal.
Cascos modulares: uno para todas las sesiones
Los cascos modulares intentan unir lo mejor de ambos mundos. Ofrecen elementos desmontables o configurables: cubreorejas que se pueden quitar, protecciones adicionales para la nuca, viseras, soportes para accesorios. Esto te permite personalizar el casco según la sesión: más “cerrado” en días de viento fuerte, más esencial y fresco en salidas ligeras.
Para quien suele moverse entre kitesurf Ionio y Adriático, donde las condiciones cambian con pocos kilómetros de distancia, esta flexibilidad es oro. En Salento a menudo se desplaza uno de un spot a otro en busca del viento justo: un casco modular acompaña estos cambios con naturalidad. La atención debe ponerse en la calidad de los mecanismos de anclaje y desenganche: deben ser robustos, no abrirse en caso de caída y no oxidarse tras unos meses de agua salada.
Al final, la elección del tipo de casco depende de tu estilo de riding, pero también del carácter de tu spot habitual. Mar en calma y mucho espacio libre requieren cosas diferentes respecto a olas, rocas y line ups concurridos.
Materiales, diseño y seguridad: cómo reconocer un verdadero casco de kitesurf
Al entrar en una tienda física u online, los cascos muchas veces parecen todos iguales. Colores llamativos, formas redondeadas, etiquetas que prometen confort y protección. En realidad, entre un modelo y otro pueden existir diferencias enormes, sobre todo en términos de materiales y estándares de seguridad. Quien practica kitesurf Italia de forma habitual debería evaluar el casco con el mismo cuidado dedicado al kite y la tabla.
Los elementos principales a controlar son cuatro: carcasa exterior, acolchado interno, sistema de cierre y ventilación. Si uno de estos puntos es pobre, el producto entero pierde valor, y en ciertas situaciones puede resultar incluso contraproducente.
Materiales y construcción: ligereza que protege de verdad
Los materiales más utilizados en los cascos de kitesurf modernos son compuestos resistentes y ligeros, pensados para absorber la energía del impacto sin transmitirla directamente al cráneo. La carcasa exterior debe resistir impactos con tablas, barras, postes de señalización y, en los peores casos, con rocas o estructuras de cemento cerca de los spots. Al mismo tiempo debe permanecer ligera, para no fatigar el cuello durante sesiones largas.
El acolchado interno, a menudo en espumas específicas, tiene la misión de distribuir la fuerza sobre una superficie más amplia y de limitar el golpe seco. En los modelos más evolucionados es desmontable y lavable, para mantener higiene y confort con el tiempo. Para quien pasa semanas enteras entre kitesurf Lecce y kitesurf Taranto en temporada alta, poder lavar el interior tras días de sudor, sal y crema solar marca la diferencia.
Seguridad, certificaciones y sistema de cierre
Un casco serio debe declarar claramente los estándares de seguridad para los que está certificado. Los modelos diseñados para deportes acuáticos siguen normas específicas, que tienen en cuenta el tipo de impacto y el entorno. Esto distingue un verdadero casco de kitesurf de un casco genérico multiuso. Al evaluar un producto, busca información clara sobre homologaciones y uso previsto.
El sistema de cierre bajo la barbilla es otro punto crucial. Debe ser ajustable con precisión, no abrirse por error pero tampoco ahogar en caso de impacto. Muchos cascos modernos adoptan hebillas de liberación rápida, prácticas y fiables. En momentos de estrés, como un rescate o un accidente, poder quitar el casco de un solo gesto puede simplificar la gestión de la situación.
Ventilación, drenaje y confort en el agua
El kitesurf se practica a menudo bajo el sol, con trajes más finos o lycra. Un casco sin buena ventilación se convierte rápidamente en un horno. Por eso los fabricantes diseñan canales de aire y orificios específicos, para dejar circular el viento sobre la cabeza. Otro aspecto fundamental es el drenaje del agua: en una caída boca abajo, el casco no debe transformarse en un recipiente que retiene líquido.
El calce perfecto se obtiene con correas ajustables, ruedecillas de microajuste y distintos rangos de tallas, desde la XS hasta la XL. Un ejemplo típico es la disponibilidad de tallas como S, M, L, XL o medidas combinadas (S/M, M/L, L/XL) para adaptarse a varias circunferencias. Sin un fit preciso, el casco puede desplazarse sobre los ojos, girar lateralmente o empujarse hacia la nuca al primer impacto con la ola.
Cuando todo está bien diseñado, te olvidas del casco. Y eso es exactamente lo que hace falta para disfrutar del viento.
Ver tests y comparativas en acción ayuda a percibir mejor cuánto cambian las prestaciones de un modelo a otro, mucho más que mil fichas técnicas.
Los mejores cascos kitesurf 2026: modelos, precios y uso ideal
Pasando a los modelos concretos, el panorama 2026 ofrece una gama muy amplia, desde los cascos más esenciales para el freeride cotidiano hasta los más ricos en detalles para quien busca máxima versatilidad. Las marcas especializadas en deportes acuáticos han afinado su oferta, proponiendo cascos con tallas dirigidas (a menudo con solo 1 pieza disponible por medida en las tiendas core) y entregas rápidas para que no pierdas la ventana de viento.
Para orientarte mejor, la tabla siguiente resume algunas tipologías de cascos y accesorios típicos que se encuentran en las mejores tiendas dedicadas a kitesurf, windsurf y wingfoil, con una indicación de su uso principal.
| Modelo / Tipo | Uso ideal | Rango de precio indicativo | Notas y tallas comunes |
|---|---|---|---|
| Casco protector freeride (ej. Dakine, Neil Pryde) | Freeride, cursos básicos, uso diario en spots mixtos | Alrededor de 59,95€ – 69,95€ | Tallas M, L; colores blanco, amarillo, lime, negro; entrega rápida 1–3 días |
| Casco ajustable entry-level (ej. Prolimit) | Kitesurf para principiantes, escuela de kitesurf, alquiler | Alrededor de 49,99€ | Tallas S, M, L; colores navy, gris/naranja; sistema de ajuste posterior |
| Cascos diseño “fashion” (ej. Pat Love camouflage/pitone/azul mar) | Freeride & estilo, sesiones en spots concurridos, riders intermedios | Alrededor de 59,00€ – 69,00€ | Tallas M, L, XL; gráficos camuflaje o pitón, a menudo piezas únicas disponibles |
| Casco multi deportes acuáticos (ej. Sideon Pro, ION Core) | Kitesurf, windsurf, wingfoil, wake; uso transversal | Alrededor de 49,00€ – 59,99€ | Tallas XS, S, M, L, XL; colores neutros; a menudo en promoción/outlet |
| Accesorios casco (ej. ION porta walkie talkie) | Escuela de kitesurf, coaching avanzado, comunicación en el agua | Alrededor de 23,99€ | Talla única, montaje lado derecho, compatible con varios cascos |
Estos ejemplos muestran cómo, con un presupuesto entre 50 y 70 euros, es posible encontrar un casco de kitesurf fiable, con tallas bien distribuidas y entrega rápida para no perder días de viento. En las tiendas más surtidas de kitesurf Italia a menudo se ven notas como “solo 1 pieza disponible” para ciertas tallas: señal de que los riders están tomando en serio la cuestión.
Un aspecto interesante de la gama actual es la amplia elección de colores vivos: blanco, amarillo fluo, lime, azul mar, negro con detalles de contraste. No es solo gusto estético: en un spot como un spot kitesurf Puglia concurrido, tu visibilidad en el agua es seguridad para ti y para los demás. Los colores fuertes también ayudan a la embarcación de apoyo o a la zodiac de rescate a localizarte rápidamente si algo va mal.
Para los riders que viajan mucho, un casco multiuso compatible con kitesurf, windsurf, surf y wingfoil puede ser una buena inversión. Modelos así están pensados justamente para quien cambia con naturalidad de una tabla a otra, sobre todo en jornadas de viento inestable en las que se alterna wingfoil por la mañana y kitesurf por la tarde.
La elección final del modelo ideal siempre depende de cómo vives la sesión: si aún estás en las primeras salidas, apuesta por un casco freeride ajustable y bien acolchado; si ya vuelas alto, valora diseños más envolventes y quizá modulares. Lo importante es no dejar nunca la cabeza en el último lugar de la lista de equipamiento.
Accesorios útiles: porta radio, forros desmontables y colores de alta visibilidad
Los accesorios ligados al casco a menudo se subestiman, pero marcan una enorme diferencia en la vida real. El ya citado porta walkie talkie permite a los instructores mantener contacto vocal constante con los alumnos, ideal en cursos en el kitesurf Salento donde el viento puede cubrir la voz. Una simple escuadra montada a la derecha del casco transforma cada lección en un coaching casi individual, incluso con varios estudiantes en el agua.
Los forros internos desmontables facilitan la limpieza tras días de sesiones intensas. Basta desmontarlos, enjuagarlos con agua dulce, dejarlos secar al sol y el casco vuelve como nuevo. Para quien viaja mucho y alquila equipamiento, esta característica es aún más importante, porque limita la sensación desagradable de “casco ya usado por otros”. Los cascos con acolchados fijos acaban a menudo oliendo a humedad y sal en poco tiempo.
Finalmente, los colores de alta visibilidad son casi un “accesorio integrado”. Elegir una tonalidad que destaque en el mar no es vanidad, es puro pragmatismo. En el Jónico turquesa, un casco negro casi desaparece, mientras que uno amarillo vivo parece un faro. Tu seguridad en el agua también pasa por estos detalles.
Cómo elegir el casco de kitesurf correcto para tu nivel y tu spot
Una vez comprendidos tipos, materiales y modelos, llega la pregunta que realmente importa: ¿qué casco es el adecuado para ti? La respuesta nunca es universal, porque depende de tres variables principales: tu nivel, el tipo de spot que frecuentas y el estilo de riding que prefieres. Cambia mucho entre quien todavía lucha con el primer water start y quien cierra kiteloops sobre chop formado.
Para evitar compras equivocadas, conviene razonar de forma simple, cruzando estos factores con ejemplos concretos de riders que pueblan nuestros mares.
Nivel principiante: prioridad absoluta a la protección
Si estás empezando a aprender kitesurf, especialmente en spots transitados como los del kitesurf Puglia, tu prioridad es una sola: seguridad. Al principio el manejo del kite requiere toda la atención, las salidas son desordenadas, la tabla vuela donde quiere y los crashes son inevitables. Aquí un casco integral o bien envolvente es la elección más sabia.
Busca un modelo con acolchado generoso, gran estabilidad sobre la cabeza y un ajuste fácil de regular. Las escuelas de kitesurf serias, desde Salento hasta Sicilia, usan casi siempre cascos ajustables con varias tallas, para adaptarlos rápidamente a cada alumno. Si compras tu primer casco personal, apuesta por un diseño simple, poco “extremo”, pero con buena protección lateral y posterior.
Nivel intermedio: equilibrio entre confort y rendimiento
Cuando ya partes con seguridad, haces bolinas, vuelves al punto de partida e empiezas a jugar con pequeños saltos y cambios de dirección, el casco debe acompañar tu evolución. En esta etapa muchos riders eligen cascos abiertos o modulares, que ofrecen ventilación, ligereza y aun así protección adecuada.
Si pasas a menudo del kitesurf Ionio al kitesurf Adriático, con condiciones radicalmente distintas en el mismo día, un casco modular te permite añadir o quitar elementos según la sesión: más cobertura en días de olas y viento fuerte, más apertura en jornadas tranquilas de cruising. El objetivo es no sentirte nunca limitado por el casco, manteniendo sin embargo un margen de seguridad adecuado cuando fallas.
Nivel avanzado: protección inteligente para trucos y viento fuerte
Para quien salta alto, loopa el kite y se lanza sobre kickers naturales, el casco se convierte en una verdadera póliza para la cabeza. En estas situaciones conviene valorar cascos más estructurados, con protecciones adicionales en la zona lateral y de la nuca, quizá con perfiles más aerodinámicos para reducir las turbulencias en el aire. En días de scirocco fuerte o Maestrale por encima de los 25 nudos, un crash mal gestionado puede llevar a impactos muy violentos con el agua.
Muchos riders avanzados prefieren modelos con silueta ligeramente más baja en el cráneo, para limitar el efecto “vela” del casco durante los saltos. Aquí el compromiso entre aerodinámica y protección debe estudiarse, pero las propuestas 2026 ofrecen finalmente soluciones pensadas precisamente para quien vive el big air con seriedad.
- Si haces principalmente cursos y primeras salidas: elige un casco integral/ajustable con acolchado suave.
- Si navegas a menudo en Puglia entre varios spots: valora un modular con buena ventilación y accesorios desmontables.
- Si haces freestyle y big air: apuesta por un modelo envolvente, estable, con perfil bajo y certificaciones top.
En cualquier caso, el casco debe adaptarse ante todo a ti, no al revés: si una talla no calza bien, cámbiala sin dudar.
Videos y guías de montaje y ajuste pueden ser una ayuda concreta para encontrar la talla perfecta y configurar correctamente correas y acolchados.
¿Realmente hace falta el casco para hacer kitesurf, aunque sea experto?
Sí. Incluso quien tiene años de experiencia puede encontrarse con una racha extraña, un error al aterrizar o una colisión con otros riders o con la tabla. El casco reduce el impacto de estos imprevistos y te permite seguir subiendo de nivel sin poner en riesgo la cabeza. En los principales spots de kitesurf Italia, la mayoría de los riders avanzados ya lo usa de forma habitual, sobre todo con viento fuerte o en spots concurridos.
¿Puedo usar un casco de bici o de skate para el kitesurf?
No se recomienda. Los cascos de bici o de skate están diseñados para impactos sobre superficies duras, no para el agua. A menudo no drenan bien, se vuelven pesados, se llenan de agua y pueden moverse de forma peligrosa durante una caída. Un verdadero casco de kitesurf está pensado para el entorno marino: materiales resistentes a la sal, ventilación y drenaje optimizados, certificaciones específicas para deportes acuáticos.
¿Cómo sé cuál es la talla correcta de casco de kitesurf?
Mide la circunferencia de la cabeza con una cinta métrica flexible, a la altura de la frente. Compara el valor con la tabla de tallas del fabricante (por ejemplo S, M, L, XL o combinaciones como S/M, M/L). Una vez puesto, el casco debe ajustarse bien sin causar dolor, no debe moverse cuando sacudes la cabeza y las correas deben cerrarse sin apretar en exceso. Si dudas entre dos tallas, pruébalas ambas y elige la que quede más estable.
¿Cada cuánto tiempo debe sustituirse un casco de kitesurf?
Un casco de kitesurf bien cuidado puede durar varios años, pero es buena práctica sustituirlo tras un impacto muy fuerte o cuando la carcasa muestre grietas, abolladuras o signos de desgaste marcado. También el acolchado interno con el tiempo puede perder eficacia. Si usas el casco a menudo, exponiéndolo al sol y a la sal, revísalo cada temporada y evalúa su estado con atención, como harías con el arnés y las líneas.
¿El casco de kitesurf molesta en las maniobras o limita la visión?
Los modelos modernos están diseñados para reducir al mínimo cualquier estorbo. Si el casco es de la talla correcta, está bien ajustado y tiene un diseño adecuado para kitesurf, la visión hacia arriba para controlar el kite permanece libre y las maniobras no se ven limitadas. Si te sientes “encapsulado”, probablemente el modelo o la talla no sean los adecuados para ti. Una vez encontrado el casco apropiado, tras pocos minutos en el agua casi no te das cuenta de llevarlo puesto.
